Yo hablo de la iluminación. Eso es de lo único que tengo la autoridad para hablar. Sé muy poco de lo demás. Esta iluminación ha sido mi experiencia consistente por un año ya (desde el 2000).

Inspeccionando, veo que mi vida se trata de tu Despertar. Estoy constantemente en comunicación con mentes que están tanteando en la oscuridad por la iluminación, liberación, auto-realización, “Eso”. Me doy cuenta ahora que esto es el Dios, Unicidad, Salvación, cielo, moksha, nirvana, Divinidad, unidad y Naturaleza Primordial, que busqué en muchos caminos espirituales.

Regreso, en esta encarnación, como un hermano iluminado, compartiendo el importante viaje a tu Despertar eterno. Con gusto me comporto como un profesor “neti-neti” (“no esto, no eso”), desenmascarando mitos espirituales, y por lo tanto liberándote para experimentar la vida como de verdad es.

En este sentido, no hay enseñanza, sólo apuntadores. Mientras levantas tu semblante a ese horizonte donde el sol siempre brilla, y te asoleas en su calor y luz, no hay necesidad de palabras o descripciones.

La extracción de las actuales percepciones de las interpretaciones erróneas de tu mente es una tarea monumental. Como los habitantes de la caverna de Platón, podrías hablar por siempre acerca de como podría ser el mundo, pero no habiéndolo visto, las posibilidades de estar en lo cierto son remotas, y no se comparan con un sólo momento extático de su experiencia. Sólo alguien que lo ha visto puede describirlo con seguridad. Pero las palabras no son suficientes. A menos que tengas la experiencia, las palabras son solo historias.

Es claro ahora para mi que la iluminación no era lo que imaginaba, pero que sí se ajustó a las descripciones existentes.

Era mi destino el buscar. No podía hacer nada más, y ahora, habiendo encontrado, estoy obligado a enseñar. La enseñanza ocurre veinticuatro horas al día, incluso cuando duermo. La enseñanza ocurre espontáneamente. Tu conciencia y preocupaciones fluctúan rápidamente; Yo lidio con ellas mientras surgen, y encuentro el momento cuando tu conciencia está brillando. Olvido lo que he dicho porque rápidamente se vuelve irrelevante para nuestra interacción momento-a-momento. Casi siempre hablo en parábolas y chistes, sin darme cuenta que las historias frecuentemente se relacionan en forma única con la situación actual del que pregunta, y proveen grandes reflexiones a otros.

Antes del Despertar, crees que sabes, pero tienes solo historias. Después de Despertar, sabes todo lo que hay para saber acerca de tu verdadero ser.

Comúnmente son dos preguntas que me hacen los buscadores primerizos: “Qué puedo hacer para iluminarme?” y “Cómo puedo mantener la dicha que siento cuando estoy contigo?” La respuesta típica en los círculos de Satsangs de Advaita es Nada! Tú ya eres eso que buscas, lo cual suena a detención de la conversación. En algunos casos, puede ser el mejor consejo que un buscador pueda escuchar, pero el contexto necesita ser explicado.

La Iluminación parece sugerir al mismo tiempo que toda búsqueda cese. (Posiblemente, hay una secuencia causal, pero todo el sunto es un poco un misterio incluso para profesores bien respetados). Un buscador no puede elegir fácilmente parar la búsqueda. Deben haber obligatorias razones. La frustración, el cansancio y la confusión actúan simplemente como espuelas para obligar al buscador a redoblar sus esfuerzos. La única razon obvia para dejar la búsqueda es haber encontrado la iluminación. Y, paradójicamente, la iluminación existe unicamente en una condición de no-búsqueda.

Hay solo una ruta obvia a la iluminación: mantener la compañia de un individuo iluminado, y esperar una osmosis espiritual! Afortunadamente, hay un buen número de iluminados en U.K. Desafortunadamente, no están enseñando públicamente.

Dicen que el profesor aparece cuando el estudiante está listo. Pero la verdad es que la iluminación ocurre, a su tiempo, y te sientas listo o no, es un asunto subjetivo que al destino le importa poco. Si encuentras un profesor, entonces eres afortunado. Si realmente se comunica contigo, entonces tus posibilidades de despertar son estadísticamente elevadas, lo cual es pequeño consuelo, si crees en las estadísticas.

El Satsang, que se traduce como “frecuentar a una persona iluminada”, es en sí una paradoja. El propósito del Satsang es terminar con tu deseo del Satsang, gurús y búsqueda espiritual.

Hubo un momento en que dejé de ir a los Satsang. Era aburrido, menos importante, irrelevante para mí? No estoy seguro. Mis interacciones con mis profesores fueron siempre poderosas, cesadoras de pensamiento, experiencias enmudecedoras. Los encuentros contrastaban absolutamente con mis actividades diarias. Me transportaba a un reino sublime. Inevitablemente, regresaba a una conciencia más mundana. Un día, nunca volví. Ya no estaba atrapado dentro de la identidad llamada “David”. En esa epoca, no estaba viendo a ningún profesor. No sé cómo o por qué me iluminé, especialmente porque había dejado de creer en su existencia.

Había tratado de encontrar la iluminación por 30 años. Comencé haciendo yoga a los 5 años, y compré mi primer mantra a los 11. Nada parecía funcionar, ni siquiera remotamente. La mejor actividad que hice fue Qigong y meditación en movimiento. Pero no puedo señalar que, si es que algo, me llevó a la iluminación. Algunas personas quieren imitar mi vida, o mi forma de dialogar. Son bienvenidos a intentarlo. Sin embargo, acepto que algo misterioso está haciendo el trabajo, y estoy bastante feliz de simplemente llevarme bien con ello, sin tratar de entenderlo. Paso suficiente tiempo estudiando computadores, dejo en paz a la mente, el Ser y la Creación.

Los Satsang trae alivio via la liberación de toda inquietud, preocupación y deseo. Hay un lugar en tu interior que sabe sólo amor. En un Satsang puedes contactarte con ese lugar y ver la vida como es. La lucha se acaba.